Toda la PLV de una promoción, de un solo disparo
Cada dos meses se negocian unas 10 promociones con laboratorios y cada una necesita su juego de piezas para las farmacias. Automaticé la producción: unas 340 piezas por campaña, de la PLV impresa a las newsletters, generadas de una vez. El lote pasó de una semana de trabajo a 4 horas.
- Cliente
- Farmapremium · Iconika
- Año
- 2026
- Mi rol
- Diseñé el sistema y la automatización de principio a fin.
- Ámbitos
- DesignOps · Agentes de IA · Design System · Automatización
“La automatización no es lo difícil. Lo difícil es decidir dónde se queda la persona.”
Cada dos meses se negocian unas 10 promociones con laboratorios. Cada una necesita las mismas piezas: stopper y dorso, A4 impreso y digital, table tent, posts para Instagram y Facebook, página de revista, portaprecios y newsletter patrocinada. Todo en castellano y catalán, y en las paletas de dos marcas. Unas 340 piezas por campaña, que antes se producían a mano en una semana.
- 01
Entrada
La hoja de promociones y las imágenes de producto que envían los laboratorios.
- 02
Generación
Todas las piezas se generan en Figma sobre un Design System de PLV: componentes, variables y plantillas.
- 03
Auditoría
Un control en cada etapa: maquetación y una auditoría visual de los recortes que exige cero defectos graves.
- 04 · persona
Revisión humana
Packaging actualizado, formato que quiere el laboratorio y validación del catalán.
- 05
Entrega
PDF listos para imprimir y piezas digitales publicadas, con el estado de la campaña registrado.
Un sistema, no plantillas sueltas.
Un Design System de PLV en Figma alimenta todos los formatos a la vez, de la PLV impresa a las newsletters. Cambiar una promoción es cambiar un dato, no rehacer 34 piezas.
Un control de calidad en cada etapa.
Medir que la maqueta cuadra no basta para saber que se ve bien. Antes de subir imágenes, una auditoría visual de los recortes exige cero defectos graves.
La persona se queda donde aporta criterio.
Una persona revisa la promoción final para validar que el producto aparece con el packaging actualizado y en el formato que quiere el laboratorio, algo que la máquina no puede saber. También quedan en manos humanas el A4 interno de cada laboratorio y la validación final del catalán. Y el conocimiento vive en el repositorio: cada regla nació de un fallo concreto y está documentada para quien se incorpore.